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A veces no entiendo cómo cazzo cambió todo tan rápido ;_;

Cuántas botellas vacías dejé

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Qué lindo día. Qué fea noche. Nunca confíes en alguien tan rápido. Como escuché hace poco, a veces lo mejor es esperar algo malo de cada persona. Ya sea ahora o algún día, lo malo va a venir. Mucha gente prejuzga, o juzga basándose en pocas acciones, basándose en errores (por ejemplo) de los demás. Estaría genial que conocieran a una persona de verdad antes de juzgarla. Pero bueno, jamás se encontrará a esa gente por acá, en la Tierra. Mejor mantener un perfil bajo y dejar de mandarse heces, mejor dejar de hablar de más, mejor volverse conservador y aburrido. Al loco no lo quieren acá, el loco es juzgado por loco, por sus acciones locas, por vivir en su locura. Todos estamos locos. Pero los locos son los que no lo están. Complicado, ¿no? No. Nada, un consejo para mí misma: cuando vas a tomar una decisión, pensala. Pensala, cuestionala, aunque quedes colgada, aunque tardes media hora en contestar, preguntate si lo que estás a punto de decir o hacer no va a quedar grabado en la memoria de alguien. Después vienen los arrepentimientos y los juicios de los demás. Y claro, no te podés quejar porque lamentablemente lo hiciste, hayas querido o no. Conclusión de la entrada: a cuestionarse hasta cuando uno se tira un pedo (¿por qué me tiré un pedo? ¿Por qué querría tirarme un pedo, acá, ahora, en este lugar?), desconfiar un poco, y aprender que a veces es mejor callar que hablar de más. :3

Detrás de tanta confianza hay tanta desconfianza...

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¿Estás intentándolo, por lo menos? Sabés que todo se te sale de las manos, se descontrola, no sabés qué hacer, hacia dónde ir, qué buscar, qué elegir, no sabés decidir, no tenés idea ni de dónde estás parado, estás mareado, vivís en tu propia realidad, tu propio mundo. Te agobia, te alegra, te entristece, te hace llorar y reír, te excita, te enoja, te cela, te vuelve un ser despreciable, miserable, asqueroso. Te odiás, te querés, sos hermoso, sos hermoso! La gente te lo dice, tenés el mundo a tus pies. Y debajo de tus pies está el aire, está la fina capa que te separa de la realidad, esa capa que intentás romper para llegar a pisar la tierra, y te cuesta entender, pero entendés todo! y la tenés re clara, obvio! Pero no, no, seguís sin entender, seguís sin internet, seguís sin tu vida, seguís sin tu tetris y tus juegos, sin tu simulación de vida. Y a la vez la tenés, el mundo te quiere, te adora y te extraña, y te odia, y te cela, y te envidia, y te desprecia, y te aprecia, y te abraza, y te pega, y te tira y te grita, y te corta y te cose, pero te quiere, sí, la gente te quiere. O eso creés. Porque claro, no todos llaman la atención como vos, no todos son tan feos como vos. No sabés qué escribir, pero dale, dale, ¡escribí! ¡A escribir que se acaba el mundo! ¡Escribí, inutil de mierda, ser asqueroso y gordo feo de la vida, escribí! ¡Pero no sé escribir! ¿Qué hago? ¿Qué escribo? Dibujá, eso, dibujá!! y no, no servís ni para eso. Pero ojo, sos alguien, sos alguien, en la vida de alguien sos alguien. No, no sos nadie. Quiero viajar, necesito viajar, lo deseo, lo sueño, lo anhelo, i want a trip, trip, trip, quiero viajar. Otro libro sin sentido, otro texto sin coherencia, ni cohesión. No, la primera persona no!!!!!! No sos vos, no sos vos, no sos vos. AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. Sólo necesitás un amigo, ojalá algún día lo encuentres.

I want a trip trip trip

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Y así fue.. Apareció de la nada. No sabe cómo, ni cuando, ni por qué. Sólo sabe que le hizo bien hablar con ella. Capaz al tener cosas en común no fue necesario explicarle cada detalle para que la entienda. O al revés, no sabe. Está sorprendida, está contenta. Y espera algún día llegar a conocerla mejor.

La venganza

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Todo pasó en la fría noche del 13 de diciembre. Sus vísceras decoraban la sala como guirnaldas, mi corazón ya no latía dentro de él. Le daría una noche que jamás olvidaría… Pero esa noche la olvidó. 13 de diciembre, su último día. 7 p.m. sonó el timbre. Era él. La noche perfecta, y la última. Una cena a la luz de las velas, 19 rosas y dos muertes. ¿O una? El vino estaba delicioso. No tanto como su sangre, claro. Lo noté tenso toda la noche, pero jamás pensé que haría lo que hizo. Comenzó con besos y caricias, terminó con un cuchillo atravesando mi cadáver. Dijo Romero: “Cuando no haya más lugar en el infierno, los muertos caminarán sobre la tierra”. Y a mí el diablo no me dio la bienvenida. Estaba muerta. Desperté. ¿Estaba muerta? Mi piel tomó un aspecto pálido muy fuera de lo común. El puñal seguía en mi cuerpo, pero no sentía el frío del metal. No sentía nada. Bajé las escaleras. Allí estaba el maldito, cenando mi corazón. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio, pero yo tenía mucha hambre. Me acerqué. Él no se percató de mi presencia (Claro, estaba muerta). Tomé un cuchillo y no dejé de apuñalarlo. Lo tiré sobre la mesa y comencé con una macabra disección… ¡No me resistí a la tentación! Era la versión muerta y femenina de Hannibal Lecter… Pasé la noche degustando el manjar de su cuerpo. No encontré mi corazón, pero así estoy bien. Pasaron los días y nadie sabía nada, nadie sabrá nunca lo ocurrido, siguen buscando al asesino inexistente. Supongo que será un misterio para ellos, es más fácil creer que los zombis sólo existen en las películas. Pero aquí estoy… De día tan solo soy otro cuerpo bajo tierra, de noche soy una muerta con hambre.

El arte de la muerte.

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La niña dibujaba. Dibujaba todo el día, era su forma de vivir. Soñaba con sus dibujos, y en sus doce años en la Tierra sus únicos amigos habían sido sus personajes.

Sonaba el despertador. Se había dormido sobre sus hojas. Se dirigió hacia su escuela. A medida que avanzaba la jornada escolar, los gritos y los insultos hacia la niña eran más fuertes. Mientras le gritaban, ella pensaba en sus dibujos. En sus personajes. Los dibujaba. Se cansó. El maltrato de unos, la hipocresía de otros... Eso le daba ganas de verlos muertos.

Llegó a su casa, prendió la radio. Jim Morrison y su gente extraña. Continuó su obra. Sus manos dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Cuando vio la hoja se sorprendió, ésta reflejaba exactamente lo que tenía en mente. Sus compañeros colgando de sogas… Una sonrisa perversa apareció en su rostro. La gente es extraña… Sonó el teléfono. No habrá clases, un compañero se suicidó. Sintió placer... algo de culpa también, y así sería con los otros 25 cadáveres.

De repente se encontró gritando en un cuarto blanco y vacío, el pánico inundaba su mente. No podía mover sus brazos, un chaleco de fuerza no se lo permitía.

- ¡NO! –gritó. Sonaba el despertador. A su alrededor había hojas y hojas con dibujos. Todo había sido una pesadilla.

Fue a la escuela, pero no había nadie allí.

-No hay clases – dijo fríamente el portero -. Algo raro, una especie de epidemia… Todos los niños del sexto grado se ahorcaron.

La gente es extraña. Todos los niños están locos.

Love and tragedy.

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La gente pasa; la miran, aterrados
es la niña muerta, háganse a un costado
que ese frívolo hombre la ha asesinado
con sus engaños y juegos la fue matando.


Cuenta la historia de una pequeña niña
con una trágica vida, llena de daños.
Tenía un gran camino por delante, era muy bonita
era tan pequeña, sólo tenía 13 años.


Salía de su casa, sólo para llorar
destino: al parque con su cuaderno y algo fuerte para tomar
pobre princesa, sólo quería sus problemas olvidar
quién sabría que más adelante algo le iría a pasar.


En una de esas escapadas, un joven apareció
Le llevaría unos 10 años, pero a ella no le importó
el hombre le preguntó qué la traía tan triste
ella inmutada, tiró su botella y lo abrazó.


Sin saber el peligro que corría, poco a poco se enamoró
ella le confiaba todo, el sólo escuchaba
él era su dios, él era su salvador
ese inútil la traía enamorada.


Los meses pasaron, los problemas aumentaron
como la tensión entre la niña y su familia
ya no soportaba más ese calvario,
decidió que fugarse era la única salida.


A las cinco de la tarde quedaron en encontrarse
en el mismo lugar donde siempre se veían
el se fugaría con ella, irían en su auto
quién iba a decir que tenía contados los días.

A medio camino en un hotel pararon
la pasión y las lágrimas esa noche dominaron
el no sabía si hacía lo correcto, no se sentía enamorado
para ella, él era el hombre que siempre había deseado.


En la madrugada siguieron camino, nerviosos y emocionados
su nueva vida juntos apenas estaba comenzando
un viaje largo que con diálogos se fue acortando
tanta música, cigarros y besos, sin embargo no bastaron


ya que de ellos la impaciencia se apoderaba.
Pasaron dos horas y en la ciudad ya estaban.
Entraron en el apartamento que el alquilaba,
se besaron intensamente hasta caer en la cama.


Pasaron varios días, siempre la misma rutina;
el sexo ya era una pesadilla, pero no se quejaba
nunca le dijo que no por miedo a que la dejara
él se aprovechaba de ella; ella sólo se dejaba.


Mientras, en su ciudad natal todos la buscaban
la identidad de él ya habia sido revelada
Violador y asesino, diecinueve casos
el número veinte sería el mas trágico.


La policía ya estaba buscando en la ciudad
ella no sabia donde mierda iría a parar
él, desesperado, buscaba su final:
morir encerrado, o morir joven tras disfrutar

De noche, el hombre decidió sacarla hacia algún lado
la obligó a callar, la llevó a un terreno abandonado
ella, tensa, no sabía dónde la llevaría
pero si sabía que algo malo le esperaría.


Bajaron del auto, el cometería una locura
mientras, la niña lloraba, pobre criatura
y me pregunto, ¿dónde quedó esa dulzura?
ese hombre ya perdió su cordura.


Luego de violar a la niña otra vez
se decidió a llevarla a otro lugar
el rostro de la niña, con tal palidez
lo miraba llorando, rogando piedad.


Llegaron a un puente muy concurrido
sólo que a esa hora ni los gatos deambulaban
4.19 a.m., el final es bienvenido...
una puñalada en el corazón, otras nueve en la espalda.


La sangre corría por todos lados, él lo disfrutaba
pero había llegado el momento, no le quedaba nada
susurró al cadaver: "nos vemos en el infierno, querida amada"
una risa malévola, un disparo y una muerte inesperada.

Ya había amanecido, pero los gallos no cantaban
todo el pueblo estaba de luto, la gente conmocionada
pasaban por allí, quedaban impresionadas,
pues se veían los cuerpos y la sangre derramada.


La gente pasa; la miran, aterrados
es la niña muerta, háganse a un costado
que ese frívolo hombre la ha asesinado
con sus engaños y juegos la fue matando.